miércoles, 16 de mayo de 2012

ESCUELA Nº 144 VÍCTOR MERCANTE - Palpalá

Gracias al personal directivo, docente y alumnos de ésta linda escuela de Palpalá. seguramente estaremos visitándolos de nuevo para brinda nuestro mensaje de Tenencia responsable de Mascotas











 


 

 

Escuela Nº8 ESCOLÁSTICO ZEGADA

Gracias a los directivos, personal docente y alumnos de la Escuela Nª8 ESCOLASTICO ZEGADA por permitirnos visitarlos por segunda vez... para brindar nuestro mensaje de TENENCIA RESPONSABLE DE MASCOTAS 
 

 

 

 

 

ESCUELA Nº38 MTRA. CICCARELLI (nivel primario)

Gracias a las Autoridades, personal docente, auxiliares y alumnos por permitirnos llegar a su prestigioso establecimiento para brindar nuestra charla de Concientización

 

 

 

 

 

 

 
 
 

COLEGIO PABLO PIZURNO (primario)

Gracias a las autoridades, personal docente y alumnos del Colegio PABLO PIZURNO por permitirnos brindar nuestra charla de CONCIENTIZACIÓN  a los alumnos de nivel inicial.


 
 
  
 

 

 

 
  

Objetivos de nuestras Charlas de Concientización



En los tiempos que transcurren hablar de Concientización, involucra una serie de factores que nuestra sociedad y la mayoría de las personas, no asimila en su vida y la de su entorno cuando tiene una mascota en su hogar. En este sentido se hace referencia específicamente a las condiciones, obligaciones, compromisos y responsabilidades que una persona adquiere cuando integra a su familia una mascota,  esto sería en otras palabras adquirir valoración y respeto por los animales, hacerse consciente de esta situación, de asimilar que es un ser vivo, que necesita tanto o más cuidados que otro, desglosar la idea de que una mascota  NO es un juguete para un niño, NO es un regalo para un momento, promover la idea de que una mascota para un niño y toda su familia requiere de mucha responsabilidad y compromiso, porque es nada más y nada menos que UN INTEGRANTE MAS DE SU GRUPO FAMILIAR.

Pensar en hacer conciencia colectiva en las escuelas, es arremeter con todos los antivalores que están arraigados en nuestra casa, nuestro barrio y nuestra ciudad que los niños y los adolescentes, generen una visión más acertada y real a la hora de adoptar una mascota.
Partiendo desde el hecho de integrar una mascota al hogar, se pueden analizar muchas razones por las cuales hacer conciencia. Cuando transitamos nuestras calles es imposible no ver a aquel perro llamado “callejero” que vagabundea rompiendo bolsas de basura, sobreviviendo al hambre, al frio, al maltrato,  esa perra que está a punto de parir ,   perros y gatos recién nacidos abandonados a su suerte, perros golpeados, atropellados, lastimados,  mientras el ser humano es ajeno a toda sensación de empatía y solidaridad. 

Enseñar a valorar la vida de un animal en las escuelas nos permite dinamizar y potenciar los derechos del animal, sus condiciones de vida, su control en la natalidad; partir desde el principio de los hechos; que el niño-adolescente tenga una información institucionalizada, que le permita elaborar esquemas de conocimientos. Es por ello que en el  trabajo y la dinámica de grupo es posible generar un cambio de actitud en ellos, a través de mini-talleres, Ejemplos de vida, Supervivencia, puesta en común, protección animal y todo lo que permita movilizarlos desde la creatividad y la iniciativa.
En cuanto, por sobre todas las cosas, que sean los niños y los adolescentes los difusores principales de este CAMBIO. Que sean ellos los que puedan llegar a su familia y enseñar a aprehender nuevas actitudes, nuestras formas de vida,  no solo con la mascota de su hogar, sino también creando lazos de solidaridad con aquel amigo callejero, ayudando y promoviendo las buenas costumbres.

Es por ellos que concientizar desde la tenencia responsable de mascotas, permitirá que nuestros animales, mejoren su calidad de vida, y además que las personas vivan armonía con su entorno. Sabemos que es imposible volver atrás y crear un nuevo comienzo, pero es posible iniciar ahora  respetando la vida y consolidando la defensa de la mascota en las escuelas.

Objetivo General:
·         Promover la educación acerca del respeto a la vida  y la tenencia responsable de los animales, a través de charlas y talleres educativos en lugares públicos y privados.

Objetivos específicos:
·         Proteger y promover los derechos de los animales
·         Concientizar contra el abandono, el maltrato y sufrimiento animal, en todas sus formas.
·         Promover la esterilización y/o castración  para el control de la natalidad canina y felina
·         Asesorar a los ciudadanos en casos de maltrato animal.
·         Promover el bienestar y el cuidado de la salud de los animales


lunes, 14 de mayo de 2012

El MALTRATO ANIMAL... UN SIGNO DE ALERTA QUE NOS COMPROMETE A TODOS

Por Nelly Glatt F. psicoterapeuta

Publicado originalmente en dossier sobre maltrato animal de "El Universal" (México)

En la actualidad vivimos, de manera constante, en un clima de inseguridad e incertidumbre. La violencia se expresa de formas relacionadas entre sí. Diariamente nos vemos sacudidos por hechos dramáticos que nos preocupan y conmueven.

El maltrato animal es, a la vez, un factor que predispone a la violencia social y, al mismo tiempo, una consecuencia de la misma. Forma parte de la cascada de la violencia que nos va alcanzando a todos como individuos y como sociedad.

La violencia es “un acto intencional que puede ser único o recurrente y cíclico, dirigido a dominar, controlar, agredir o lastimar a otros. Casi siempre es ejercida por las personas de mayor jerarquía, es decir, las que tienen el poder en una relación, pero también se puede ejercer sobre objetos, animales o contra sí mismo”.

La violencia inhibe el desarrollo de las personas y puede causar daños irreversibles, adopta diferentes formas de expresión que pueden variar desde una ofensa verbal hasta el homicidio.

La crueldad es “una respuesta emocional de indiferencia o la obtención de placer en el sufrimiento o dolor de otros, o la acción que innecesariamente causa tal sufrimiento; ha sido considerada un disturbio sicológico. La crueldad de los niños, que incluye a los animales, es un signo clínico relacionado a desórdenes antisociales y de conducta”.

En las familias en las que hay violencia, ésta es más frecuentemente dirigida hacia los más débiles, lo que incluye ancianos, mujeres, niños y animales de compañía. El maltrato hacia los animales es tolerado por aquellos que lo observan; se minimizan sus causas y sus efectos, y los padres, maestros y comunidades que no dan importancia al abuso animal en realidad incuban una bomba de tiempo.

Debe hacerse énfasis en que la detección, prevención y tratamiento de la violencia hacia los animales es un acto de humanidad en sí mismo. Los animales son criaturas que se encuentran, en relación al ser humano, en un nivel de inferioridad dentro de la escala evolutiva; esto nos hace responsables de su bienestar, ya que tener supremacía lleva consigo una obligación, una responsabilidad, que es la de cumplir como guardián de las especies inferiores en términos intelectuales. Si realmente queremos combatir la violencia, una parte de nuestra lucha consiste también en erradicar el maltrato a otros seres vivos.

El segundo punto que quiero destacar es el que esta violencia hacia los animales nos puede servir como detector y señal de alerta hacia la violencia intrafamiliar, ya que la crueldad hacia los animales y la violencia humana tienen una relación directa. Debemos saber que los niños que maltratan a sus animales de compañía pueden ser testigos de actos crueles contra seres humanos o ellos mismos ser víctimas de abuso por alguien mayor y con más poder.

Estos niños, a la vez abusados y abusadores, están aprendiendo e internalizando la violencia que ellos mismos perpetuarán al ser mayores y al tener sus propias familias. Este maltrato puede ser el único signo visible de una familia en la que existe el abuso, y esto puede ayudar a descubrir al responsable de la violencia en esa familia.

Una persona que abusa de un animal no siente empatía hacia otros seres vivos y tiene mayor riesgo de generar violencia hacia otras personas. La Asociación Siquiátrica Americana lo considera como uno de los diagnósticos para determinar desórdenes de conducta. Si un niño nos habla sobre el maltrato a su animal de compañía, podría estar hablándonos también de su propio sufrimiento.

Amenazar con lastimar al animal de compañía puede ser una forma de violencia sicológica que se utiliza contra el niño para que se “porte bien” o como una forma de mantener en secreto algún tipo de abuso al que éste está siendo sometido. Según los especialistas, protagonizar u observar actos de crueldad pude llegar a ser tan traumático como ser víctima de abuso físico y, por lo tanto, es altamente probable que el niño presente un alto riesgo de convertirse en padre abusivo, quien a su vez puede producir otra generación de niños violentos.

Algunas de las características que pueden presentar los niños y jóvenes que abusan de los animales son: sentirse indefensos y bajo el control de otros; usan a los animales como víctimas para demostrar su autoridad y poder; emplean a los animales como chivos expiatorios por el enojo que sienten hacia otras figuras de autoridad que los maltratan; ; son discriminados de algún modo; reciben castigos severos; tienen baja autoestima; sienten gran recelo contra la sociedad; tienen bajas calificaciones y están aislados socialmente.

Algunas características del contexto familiar de quienes abusan o maltratan animales son: adultos que fueron abusados sexualmente en la infancia; adolescentes que presentan una relación con sus padres, familia y compañeros más negativa que los no maltratadotes (Millar y Knutson, 1997). El abuso hacia los animales es más frecuente en hogares en los que existen otras formas de violencia, el alcohol o abuso de drogas.

La crueldad origina violencia, y la violencia, delincuencia. En un estudio hecho en Estados Unidos se comprobó que no todos los maltratadotes de animales se convierten en asesinos en serie, pero todos los asesinos en serie tienen antecedentes de maltrato a animales (Gena Icazbalceta). La gran mayoría de los niños puede vivir una etapa en la cual pueden lastimar insectos como parte de la exploración del mundo; sin embargo, con el correcto asesoramiento de sus padres, consiguen comprender que los animales son sensibles al dolor.

La educación que se les da a los niños les ayuda a establecer sus valores y patrones de comportamiento. Ellos adquieren sus principios morales y éticos imitando a los modelos que tienen a su alrededor.

Tomando en consideración todo lo anterior, solamente podemos llegar a la conclusión de la imperiosa necesidad que existe del esfuerzo integrado de padres, profesores, trabajadores sociales, veterinarios, pediatras, asociaciones de protección animal y sicólogos para prevenir el maltrato a los animales y su posterior transformación en violencia social.